Entro a tu blog por la misma razón que los antiguos romanos acudían al Coliseo: a ver sangre, vísceras, miembros amputados salvajemente sobre la arena. Sin embargo, me llegan rumores de que piensas ocultar tu carácter amargo y taciturno para dar rienda suelta a tu lado más risueño y relajado. Que gran decepción!!! Nadie iba al circo a que le contaran chistes; querían ver combates a muerte, querían la aniquilación del enemigo, querían que un simple pulgar humano decidiera sobre la vida y la muerte. Que desilusión verte abandonar el lado oscuro de la fuerza!!! No lo olvides: "yo soy tu padre"
Querido Apostol Pedro, y de piedras irá mi próxima entrada, tu comentario me recuerda a la anecdota entre Valle Inclán y Belmonte cuando tras una gran faena de segundo, el primero le felicitó finalizando su loa con una observación: " Maestro, la faena hubiera sido mucho mejor si usted hubiera muerto en el ruedo". Belmonte le respondió "maestro, la próxima vez se hará lo que se pueda".
Estimado Tirso,
ResponderEliminarEntro a tu blog por la misma razón que los antiguos romanos acudían al Coliseo: a ver sangre, vísceras, miembros amputados salvajemente sobre la arena. Sin embargo, me llegan rumores de que piensas ocultar tu carácter amargo y taciturno para dar rienda suelta a tu lado más risueño y relajado. Que gran decepción!!! Nadie iba al circo a que le contaran chistes; querían ver combates a muerte, querían la aniquilación del enemigo, querían que un simple pulgar humano decidiera sobre la vida y la muerte. Que desilusión verte abandonar el lado oscuro de la fuerza!!! No lo olvides: "yo soy tu padre"
Querido Apostol Pedro, y de piedras irá mi próxima entrada, tu comentario me recuerda a la anecdota entre Valle Inclán y Belmonte cuando tras una gran faena de segundo, el primero le felicitó finalizando su loa con una observación: " Maestro, la faena hubiera sido mucho mejor si usted hubiera muerto en el ruedo". Belmonte le respondió "maestro, la próxima vez se hará lo que se pueda".
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